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¿Cuál es el fin de las Comunidades de Oración y Reflexión
Bíblica?
"El objetivo del ministerio de evangelización es llevar a todas las
personas, en especial a los indiferentes y alejados, la Palabra de Dios para que
en cada cristiano se realice una conversión profunda"
Es un ministerio para catequizar, ¿a quiénes se les lleva la
Palabra y cómo lo hacen?
"Cada sacerdote escoge un área y se escoge una casa en un sector y se invita
a los vecinos del lugar. Se hace una misión de cinco días en la que se
comparte la palabra de Dios y unos temas de crecimiento espiritual". Es
leer y compartir la palabra de Dios y se medita sobre lo que leímos.
Nosotros hacemos preguntas a las personas para facilitar el intercambio e
integrarlos a la misión. De manera que las personas pueden abrir más el
oído y, con la fuerza del Espíritu Santo, convertir esa palabra en vida".
O sea, ¿se lleva la misión a sectores donde las personas no
asisten a misa?
"Eso es la nueva evangelización. Es trabajar con los indiferentes y
con los que están alejados para que surja un nuevo ardor, se acerquen a Cristo y
para que en ese lugar se tenga una fe viva".
Lleva 19 años invitando a las personas a conocer y amar al
Señor. ¿Cuantas Comunidades hay en la Diócesis?
"Somos enviados por el Obispo y, junto a un equipo de misioneros
entre los que hay coordinadores parroquiales y responsables de las comunidades,
trabajamos unidos para lograr el objetivo, que es crecer en la experiencia del
amor de Dios. Al momento hay 58 Comunidades de Oración y Reflexión Bíblica
en la Diócesis de Ponce desde que comenzamos en la parroquia Corazón de Jesús en
1989".
El ministerio de evangelización, o sea, las Comunidades, es
promovida por la Santa Sede ya que fue iniciado bajo el pontificado de Juan
Pablo II y continuado por el papa Benedicto XVI, ¿qué persigue?
"Que cuando leamos las escrituras nuestro corazón arda como ardía el de los
discípulos de Emaús, que no nos quedemos indiferentes. El método es
compartir la Palabra y la nueva expresión, la nueva evangelización.
Nosotros somos los instrumentos para que los alejados vuelvan a Cristo".
¿Como ha sido la experiencia, las personas son receptivos al
escuchar la palabra de Dios y vuelven a acercarse a la Iglesia?
"Un 98 por ciento ha sido éxito. Hay muchos que esperan a que alguien
les hable y les diga 'tú eres un hijo de Dios, tú vales para Dios, ve a conocer
esa experiencia de volver a Él que te va hacer crecer como persona y te acerca
al camino de la salvación".
Y para usted, ¿Ha sido satisfactoria la experiencia a través
de todos estos años?
"Sí, yo me siento muy feliz por ser un instrumento para llevar esa buena
nueva del Señor, que ofrece un cambio a la vida de las personas, que los saca de
las angustias y por ayudar a que esas vidas se tornen llenas del amor de Dios".
Además de la satisfacción de ver personas acercarse a Cristo
le galardonaron con la medalla Sor Isolina Ferré por excelencia al servicio
comunitario.
"No lo esperaba...nosotros trabajamos por amor a Dios.
Cuando me notificaron que me otorgarían la medalla fue una sorpresa porque de
veras que no lo esperaba. Lo más que da alegría al cristiano es que uno
está sirviendo de instrumento para llevar almas a Cristo y eso a mí me llena de
alegría porque como dice San Agustín 'el que salva un alma tiene la suya gana'."
La coordinadora reveló que la misión de esparcir el Evangelio la ha podido
realizar gracias al apoyo de su dos hijas, sus tres nietas y de su esposo, el
diácono Joseph Burgos Roca, quien además es asesor espiritual de la Comunidades.
Antes de concluir, Cruz Batiz envió un mensaje para quienes esperan la nueva
evangelización.
"Abran el corazón a Dios. Que cuando la misión se presente en su comunidad,
asistan porque le va a traer un cambio grato, profundo y salvífico a sus vidas.
No dejen pasar a Cristo de largo".
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